Aláez y Uriel cierran la temporada expositiva del CA2M

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El Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid, CA2M, ha inaugurado las exposiciones “Bonança“, de Belén Uriel, y “Todos los conciertos, todas las noches, todo vacío“, de Ana Laura Aláez, que cierran la temporada expositiva. La muestra de Uriel podrá verse en el centro mostoleño hasta el 5 de enero, mientras que la exposición de Aláez estará abierta al público hasta el próximo 26 de enero.

Belén Uriel

El viceconsejero de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, Daniel Martínez, ha participado en la inauguración de estas exposiciones. Martínez ha explicado que, junto a estas dos nuevas muestras, el CA2M presenta también cuatro piezas de su Colección, obra de Asunción Molinos Gordo, “con lo que el Centro cierra su temporada expositiva con la obra de tres mujeres clave en el panorama artístico nacional de las últimas décadas”, ha destacado el viceconsejero.

Ana Laura Aláez es una de las artistas más importantes de la segunda mitad del siglo XX. La muestra que presenta el CA2M no pretende ser una retrospectiva de su producción, sino establecer un diálogo entre varias de las obras de sus inicios y de su última etapa, reuniendo algunos de los trabajos que Aláez ha realizado desde los años noventa hasta nuestros días.

Todos los conciertos, todas las noches, todo vacío regresa al punto de partida de su trabajo, a buscar las fisuras entre los temas que han acompañado su obra: el cuerpo como peana, la peana como escultura, la escultura como canción, la noche como material, la identidad como conflicto, la piel como traje o la impostura como posibilidad.

La pieza que da título a la exposición, Todos los conciertos, todas las noches, todo vacío, supuso un momento de inflexión en la carrera de Ana Laura Aláez en 2009, incidiendo en el diálogo con el origen de su producción. Un diálogo que tendrá lugar también con la relectura escultórica y documental de Dance & Disco, que convirtió el Espacio Uno del Museo Reina Sofía en un club y supuso uno de los más importantes trabajos de las llamadas ‘estéticas relacionales’ en nuestro país. La muestra está comisariada por Bea Espejo y coproducida por Azkuna Centroa Alhóndiga Bilbao, con la colaboración del Institut d ́Estudis Baleàrics.

Ana Laura Aláez

Junto a esta exposición, se inaugura también la muestra de Belén Uriel, Bonança, comisariada por Tania Pardo. La artista madrileña, residente en Lisboa, expuso por última vez de manera individual en Madrid en 2007. En este regreso, plantea un diálogo entre diferentes elementos escultóricos a través de los cuales reflexiona sobre la relación entre la anatomía humana, el diseño de objetos vinculados a la vida cotidiana y la arquitectura.

El título de la muestra, Bonança, significa en portugués “calma” en relación al placer del sosiego, mientras que en castellano su significado está directamente vinculado a la fortuna y la suerte. En esa delgada línea semántica ̶ entre la calma y la fortuna ̶ es donde se sitúa esta exposición compuesta por esculturas, en su mayoría producidas especificamente para esta muestra.

La práctica artística de Belén Uriel gira en torno a los objetos de uso cotidiano y cómo la forma de relacionarnos con ellos determina nuestros hábitos sociales. A través de distintos procedimientos, la artista convierte los objetos de uso común en esculturas de vidrio con las que cuestiona cómo determinados valores sociales y culturales se inscriben en nuestra cultura material.

Simultáneamente a la inaguración de estas dos exposiciones, el CA2M presenta cuatro piezas de su Colección pertenecientes a la artista Asunción Molinos Gordo, un conjunto de obras que crean una especie de micromuseo sobre Egipto donde el duelo colectivo por una reciente revolución fallida permite recuperar el espíritu crítico.

Este conjunto de obras permite participar desde la entrada al museo en debates tan importantes, a día de hoy, como los referentes al cambio climático y a la conservación de los recursos naturales.

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