Backlava

En tiempos de confinamiento es un buen momento para preparar postres nuevos. En este caso nos metimos de lleno con el backlava. Un postre oriental muy conocido en occidente. Tiene ese sabor tan fácilmente reconocible de la mezcla de miel y frutos secos que se aprecia tanto en oriente. Pese a que pueda parecer complicado de hacer es bastante sencillo y la única tarea pesada es la de impregnar de margarina (o mantequilla) y hacer el almíbar.

No tiene mucho secreto esta receta y si os gusta el sabor oriental de la canela, la miel y los frutos secos, seguro que os gustará este postre. A nosotras nos ha encantado.

Ingredientes:

  • 100 g. de pistachos pelados.
  • 100 g. de nueces peladas.
  • 25 g. de azúcar.
  • 10 g. de canela en polvo.
  • 6 láminas de pasta filo.
  • 100 g. de margarina (o mantequilla) fundida.
  • 100 ml. de agua.
  • 100 ml. de miel.
  • Corteza de naranja.
  • Corteza de limón.

Pasos:

  1. Trocear ligeramente los pistachos y las nueces, junto con el azúcar y la canela. Es interesante que queden trozos grandes para que se noten los frutos secos en el bocado.
  2. Cortar las láminas de pasta filo en trozos un poco más grandes que la fuente de horno que se vaya a usar (deberá ser de unos 15 x 20 cm.). Impregnar el interior de la fuente con margarina y colocar dos de los trozos de pasta filo en el fondo. Untarlas con margarina.
  3. Poner sobre la pasta filo untada una capa fina de frutos secos triturados y repetir estos dos pasos (3 y 4) tantas veces como sea necesario para acabar con el relleno ( yo hice 2 capas).
  4. Finalizar cubriendo todo con varias capas (puse 4) de pasta filo que se untarán por encima con margarina. Antes de poner en el horno, cortar en cuadrados o rombos para formar las raciones. Esto se hace ya que la pasta filo, una vez horneada, queda muy quebradiza y difícil de cortar.
  5. Con el horno caliente a 180º (calor abajo), introducir la bandeja y hornear durante unos 30 minutos, hasta que veamos que la pasta está dorada.
  6. Mientras se hornea, preparar un almíbar con las cortezas de naranja y limón en la mezcla de miel y agua. Basta con cocer durante 5 minutos.
  7. Cuando se saca el backlava del horno se rocía por todos lados con el almíbar preparado. Se deja enfriar y reposar.

(Como no acabamos la pasta filo con la Baklava, aprovechamos e hicimos unos saquitos de berenjena con cebolla caramelizada y queso San Simón. De vicio!)

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