Revista digital de arte contemporáneo

Carolina Bonfim cierra el ciclo “Problemáticas. Artistas en el relato incompleto”

"en Exposiciones"

90 movimientos sobre TECHNOGYM G6508D | Carolina Bonfim
PROBLEMÁTICAS. Artistas en el relato incompleto.
Ciclo de exposiciones comisariado por Chus Martínez Domínguez
Museo MARCO (Anexo)
Producción: MARCO + UNIDADE DE IGUALDADE (UVIGO)
Hasta el 2 de abril de 2014


“El 13 de mayo de 2016, a las 18:32, comencé a correr en la cinta modelo TECHNOGYM G6508D. Sobre esta cinta me puse a correr durante 90 días y desde una observación activa, estudié los cuerpos que corrían delante de mí.

La elección de realizar este estudio en el gimnasio no fue aleatoria. El gimnasio es por
excelencia un espacio dedicado a la corporeidad, donde el cuerpo/sujeto está en movimiento constante, que performa para seguir performando, 24h, 7 días/semana, 365 días/año. Su arquitectura está pensada como un escaparate de cuerpos, donde muchos depositan la búsqueda de sentido por medio de la práctica del movimiento corporal. ¿De qué modo el cuerpo y la subjetividad pueden ser pensados, manipulados, transmitidos y vividos, a través de una actividad física?

En este estudio quise poner el foco en la acción ‘correr’ y llevarla al extremo: fragmentarla, archivarla, incorporarla, evidenciar lo que hay de único y propio en cada forma de moverse. Desde mi cuerpo viví y experimenté 90 maneras de correr. Cada día elegía un cuerpo y la dinámica de este trabajo era una mezcla entre encarnación-comportamiento-entorno. Para cada cuerpo, el mismo guión: incorporaba cada movimiento in situ, sobre la cinta de correr y posteriormente, fuera del gimnasio, lo repetía varias veces. Como metodología para la aprehensión del movimiento, utilicé diferentes técnicas (fotografía, texto, vídeo y collages) creando así partituras, esquemas, fichas y detalles de cada uno de los cuerpos observados. El resultado es un archivo de ‘correr’ de cuerpos de desconocidos en el gimnasio.

Este proyecto continúa una línea de trabajo que vengo desarrollando desde 2010 y que tiene que ver con el estudio de acciones tratadas como triviales, es decir; andar, marchar, nadar, correr, beber, mirar, bailar, sentarse y desplazarse, entre otras. Aunque las realizamos como actos físicos o mecánicos ‘naturales’, son en realidad el resultado de la dimensión cultural donde está inscrito el individuo y su aprendizaje está basado especialmente en la imitación. Cada cuerpo representa un sistema simbólico particular, una estructura lingüística que ‘habla’ y revela una infinidad de informaciones a través de su gestualidad.

Busco experimentar la gestualidad del Otro en mi cuerpo desde mi subjetividad, expandir mi repertorio corporal y mantener activa la capacidad de tener un cuerpo mestizo y plural”.

Carolina Bonfim

SOBRE LA ARTISTA
Carolina Bonfim (São Paulo, Brasil, 1982) vive y trabaja en Bruselas. Su trabajo gira en torno a los códigos que rigen los gestos y las posibilidades de representar el cuerpo, al cuestionar la mirada y la presencia de éste. Las relaciones interpersonales, el voyeurismo, la alteridad y la relación con la audiencia son temas recurrentes y formalizados en intervenciones espaciales, performances, fotografías, bailes y vídeos. En los últimos años ha expuesto y presentado su trabajo en centros e instituciones tales como CNDC (Angers, Francia), Lugar a dudas (Cali, Colombia), Galería A Gentil Carioca (Río de Janeiro), Arts Santa Mònica (Barcelona), Fundació Miró (Barcelona), Centre d’art contemporani Fabra i Coats (Barcelona) y Can Xalant (Mataró). Actualmente es doctoranda en Artes Visuales en la École Nationale Supérieure des Arts Visuels La Cambre y Université Libre de Bruselas.

Carolina Bonfim (São Paulo, Brasil, 1982) se explica con claridad. Sutil y directa, rebusca en lo que acontece a su alrededor, en lo que puede observar de cerca, lo que le afecta. Cuestiona la “normalidad de lo cotidiano” desde variables que atañen a la relación de la mirada sobre el cuerpo que no es el propio, desde la cantidad de posibilidades cerradas en este binomio: ausencia y presencia, gestualidad, relaciones interpersonales, comunicación con los públicos o voyeurismo, entre otros. Cuando se instaló en España hace seis años, su práctica performática se fue dirigiendo hacia una posición respecto al Otro, girando alrededor de conceptos como la alteridad y el apropiacionismo, con trabajos que seguían una observación activa del estudio de los gestos, movimientos, afectos y ritmos contextualizados en acciones físicas, intrascendentes por su asimilación mecánica y obvia: en la acción Here, Please (2012) reproducía con exactitud los movimientos de algunas coreografías relacionadas con la cultura pop; en Remake of Movements in Night Clubs (2012) observaba los movimientos de baile en el club Moog de Barcelona para reproducirlos miméticamente como diálogo con otras personas; Corazón 190 (2013) fue concebida para que un espectador-participante único recibiese indicaciones de la artista, con la que se comunicaba en la distancia mediante el móvil; en Balmes 88 (2014) ejecuta una performance en un local que en tiempos había sido un club after y que se estaba transformando en la galería de arte Cyan.

En el trabajo específico para el espacio Anexo, titulado 90 movimientos sobre TECHNOGYM G6508D, la artista vuelve a ponerse en otra piel para indagar qué hay de único y especial en cada cuerpo, moviéndose en los márgenes de lo biológico y de lo cultural, habiendo asumido la heterogeneidad de la fisicidad en un tiempo de mestizaje y de diversidad. Para este estudio, la artista escoge el gimnasio como lugar privilegiado para aproximarse a lo corporal; enmarcado en un imaginario de necesidades y deseos, de ilusiones y sacrificios para la consecución de determinadas metas estéticas. Una suerte de vitrina, de escaparate, en el que lo físico se exhibe combinando sacralidad y fetichismo. Durante 90 días Carolina Bonfim observó, mientras corría en la cinta modelo TECHNOGYM G6508D, el modo en que los demás cuerpos corrían delante de sus ojos, iniciando, de este modo, un proceso de aprendizaje basado en la imitación de esos movimientos, incorporados e interpretados posteriormente por su propio cuerpo. Formas físicas concretas que reelabora y registra en diferentes soportes. En la sala, un vídeo recoge a la artista reproduciendo las 90 dinámicas ejecutadas por esos cuerpos estudiados. Mediante la acción performativa, la complexión de Bonfim se transforma temporalmente, ligada al gesto actúa o representa un papel, muchos roles, intentando discernir lo que hay de único y singular en esa gestualidad. Se traviste como si fuese partícipe de algún tipo de juego, incluso de parodia, para exorcizar lo que le intimida y vulnera como corporalidad política, afectada, influenciable e cambiante.

En las imágenes hay emociones encontradas: humor y malestar, disciplina y contingencia. También planea la sombra de cierta idea distópica en la representación de la artista como anti-heroína, alejada del modelo ideal, cuyo efecto teatral dibuja una imagen imperfecta, absurda incluso, a través de la repetición sistemática del ejercicio, correr siempre en el mismo lugar, sin espacio para avanzar, cerrada en la paradoja que proyecta el acto de performar un cuerpo que performa a diario. Asimismo, descompone el espacio corporal en planos-detalle de cada uno de los ejercicios realizados para articular collages que presenta en cinco grupos de fotografías que atienden a cada parte de la anatomía. Finalmente, pone a disposición del público un dossier de fichas con información relativa a las particularidades de cada cuerpo observado y a cada rutina, con descripciones de la ejecución del movimiento similares a las que se ofrecen en las instrucciones estandarizadas de los movimientos “ideales”. El hilo conductor de todos estos trabajos es mostrar la corporeidad como un archivo plural, transformando a la artista en una cartografía de experiencias, contaminada por cuerpos anónimos, ajenos.

El cuerpo, su centralidad en la vida social y en el ámbito intelectual contemporáneos,
continúa siendo analizado en este trabajo de Carolina Bonfim, ofreciendo nuevos materiales con los que continuar investigando sobre cómo a corporalidad y la subjetividad pueden ser pensadas, manipuladas, transmitidas y vividas, en este sistema de creaciones y relaciones problemáticas.

Chus Martínez Domínguez

SOBRE LA COMISARIA
Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Santiago de Compostela, Chus Martínez Domínguez (Tui, 1976) es especialista en artes visuales contemporáneas. En su actividad profesional destaca su labor como crítica de arte, siendo colaboradora habitual del suplemento cultural Babelia del diario El País y de la revista Tempos Novos, además de haber colaborado en otras publicaciones especializadas gallegas y estatales, como ArtNotes, Arte y Parte y Artecontexto. Es autora de textos y ensayos de investigación en el ámbito de la creación contemporánea y de la mujer en el sistema del arte, participando en diferentes proyectos de investigación, catálogos y ensayos de instituciones públicas e privadas como el Centro Galego de Arte Contemporánea, Consello da Cultura Galega, Museo Barjola de Gijón, Diputación de Ourense, Diputación de Lugo, Universidad de Vigo, Universidad de Santiago o Universidad de A Coruña. Ejerce como comisaria independiente de exposiciones, experiencia que tuvo como resultado muestras en el CGAC, Auditorio de Galicia, Sala Alterarte y Casa da Parra, entre otras. Destaca su labor como coordinadora del espacio www.espazodocumental.net (CGAC, 2008), un sitio web pionero dedicado a artistas gallegos y editora de la publicación homónima que dio como resultado espazodocumental.net. Pertenece desde 2012 a la Sección de Creación y Artes Visuales Contemporáneas del Consello da Cultura Galega, en Santiago de Compostela.

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