Consol Llupià: La ballena en Madrid.

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Texto de Marta de la Parra Prieto, @iamanaesthete.

Cortesía de la artista.

Artista, feminista y ecologista, Consol Llupià García (Barcelona, 1983) plantea su ejercicio artístico como procesos abiertos y colectivos. Su práctica, inmaterial, basada en la experiencia. Estudia Bellas Artes en la Universidad de Barcelona; becada Erasmus en NAA en Sofía, Bulgaria. Su trabajo, cercano al arte procesual, se ha nutrido en Bulgaria, Almería, La Habana, Barcelona y California.

Durante 10 ediciones (2008-2017) organiza en Alcóntar, Almería, la propuesta auto-gestionada de arte de acción multidisciplinar Campo de Desconcentración Polivalente. Ya en sus primeros trabajos, renuncia al objeto artístico. Centrando sus fuerzas, su ejercicio, en las prácticas no objetuales. Siendo, entre otras, la experiencia, el proceso y la colectividad herramientas fundamentales. 

En La Habana, sus estancias y ejercicios son numerosos. Entre otras, realiza su Ejercicio de Adaptación al medio nº1 ¡Mujer, búscate a un hombre que te tumbe los cocos! (2013), una primera labor de adaptación al medio cubano. Aunque la acción queda registrada en un documento escrito que describe la misma, prima la inmaterialidad de la acción sobre lo tangible del documento. 

Con Mi futuro es una obra de arte, graba las reuniones mantenidas con una chamana durante su estancia en La Habana, un proceso abierto en el que conceptos como lo social y personal, el contexto y espacio, la vivencia y el intercambio son vitales. Mientras, en 2017 trabaja con el apoyo del Centro de Arte Contemporáneo Wilfredo Lam de La Habana en Performance Official.

A medio camino entre La Habana y Sabadell, con motivo de su residencia en el centro de creación Nau Estruch, con La Inauguració (2016) reflexiona sobre éstas, sus códigos socioemocionales, su protocolo histórico y las relaciones que se establecen. Hablaba ya sobre inauguraciones, en El último viaje (2007). Entonces se despedía del ascensor de casa de sus padres que iba a ser sustituido por otro con una intervención, una inauguración, durante 24 horas.

Al amparo del Speak Corner de Nau Estruch, en 2011 presentaba a su alter-ego en La autopresentación de Consol Llupià por Consol Llupià según Jacques Offenbach. De mismo modo, en Entrevista de Стилиана Мицева a Consol Llupià (2011) volvemos a tener conceptos como la performance, o los antes mencionados. En Ambas, Llupià inventando y manipulando datos e informaciones de su experiencia personal construía una ficción-realidad, la niña prodigio virtuosa del violín que podría haber sido, pero no fue.

Más recientemente, está trabajando en La Balena del Prat al Prat — proyecto seleccionado en la convocatoria UNZIP Arts Visuals Torre Muntadas, El Prat de Llobregat —. Con éste, nos hace pensar en ecofeminismos o en el movimiento Chipko, nos sugiere, en cierta medida, a Fina Miralles o Ana Mendieta —por las relaciones complejas entre política, ecología, sostenibilidad o medio ambiente que plantea la propuesta—.

Cortesía de la artista.

Ignacio Tejedor López, artista y comisaria independiente, fue una de los beneficiarias de la Convocatoria de Ayudas Injuve para la creación Joven 2018/2019. Con su proyecto “Una exposición como un ecosistema” —desde el pasado 8 de mayo hasta el próximo 13 de junio, en la Sala Amadís— Tejedor trae —el 23 y 24 de mayo— a Llupià y a la ballena del Prat a Madrid.

El 12 de Mayo de 1983 aparecía varada y muerta una ballena en la playa del Prat. Aunque en un primer momento, mientras curiosxs y lxs niñxs de los colegios de municipio se acercaban a la playa en autobuses a ver al cetáceo, se plantearon trocear al animal. Finalmente, su esqueleto pasó a formar parte del Zoo de Barcelona. Convirtiéndose así en parte del imaginario común no solo del Prat, sino también de la ciudad de Barcelona. Hasta la primavera de 2018, el esqueleto de la Ballena se encontraba en la entrada del Zoo, pero debido a su mal estado, éste fue retirado y depositado en el almacén, dejando claro su futuro incierto.

Llupià, como facilitadora de procesos, plantea un proyecto artístico y audiovisual con el objetivo último de devolver la ballena al mar — tornem al Mar el que és del Mar! —. Así pues, la artista le pregunta a la ballena si quería volver a casa, y ésta dice que si. Para poder comunicarse con la ballena, la artista toma como ejes a Diana Reiss (especialista en cognitivismo cetáceo, profesora y directora del programa de postgrado de comportamiento animal y psicología comprada en la Universidad de Columbia) y Eulàlia Valldosera (artista y canalizado enfocada en el fenómeno perceptivo como antena de un nuevo lenguaje capaz de mediar entre los estractos de nuestra realidad).

Cortesía de la artista.

Con Valldosera y Reiss no solo comparte cuestiones ligadas a la comunicación de los cetáceos sino, que al igual ambas, podríamos considerar el trabajo de Llupià político. Reiss, en 2013, cerraba su TEDx Brussels The dolphin in the mirror animando a llevar a la ciencia a la esfera política. Del mismo modo, Llupià nos invita, con La Balena del Prat al Prat, a la movilización social y política a través del arte. El arte es poderoso. El arte puede influir en la política. El arte entendido tanto como ejercicio de pensamiento crítico así como impulsor para el cambio, podrá transformar las políticas globales.

Pues La Balena del Prat al Prat  no es solo hablar de experiencias o procesos o colectividades. También es hablar de los efectos causados por la contaminación, el ruido en nuestros mares, de la mala gestión de las basuras, o de tráfico marítimo. Y por tanto, hace de este ejercicio, además de la experiencia abierta, colectiva, performativa, visual y sonora que es, un acto político.

Cortesía de la artista.

En la Sala Amadís, con Una exposición como un ecosistema, Tejedor propone un espacio con vida propia en el que la figura del comisario se pone en crisis. Una ocupación secuencial que recrea el ecosistema de afectos e intereses de las participantes.

Desde su apertura con Enric Farrés el 8 de mayo, semana tras semana, una de las seis artistas activa el espacio con su práctica artística inmaterial. Ariadna Guiteras y sus bebidas espirituosas dan paso a Consol Llupià, la artista encargada de intervenir la exposición esta semana. A quien seguirán, Jose Begega, Marc Vives y Eulalia Rovira.

La comunicación entre cetáceos se produce, en primera estancia, en grupos con vínculos afectivos entre sí —los animales tienen sentimientos y emociones decía Konrad Lorenz, uno de los padres de la etología, al tiempo que nos recordaba que los animales no son cosas, sino seres vivos. — y se produce a través de ondas electromagnéticas. Estas ondas, nosotros las percibimos como vibraciones, y esta semana, desde el pasado 20 de mayo, Llupià simulara la comunicación de las ballenas con radiofrecuencias AM y FM.

Consol Llupià en Una exposición como un ecosistema de Ignacio Tejedor.
Sala Amadís del Instituto de la Juventud, Injuve. Madrid.
De lunes a Jueves de 11:30 a 18:00, viernes de 11:30 a 14:00.

Relatoría de la liberación del esqueleto de una ballena:
Jueves 23 de Mayo, a las 19:00 horas.

Viernes 24 de Mayo, a las 12:00 horas, en colaboración con María Crespo Quirós.

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