Conversando con Alberto Feijóo

3 líneas sobre Alberto Feijóo

Alberto Feijóo nació en Alicante en 1985. Lleva 7 años viviendo en Madrid, donde combina su trabajo personal con encargos comerciales y con la enseñanza. Su trabajo se ha podido ver en instituciones como Conde Duque o Teatro Fernán Gómez en Madrid, Cigarreras y Centro 14 en Alicante o en Can Felipa en Barcelona.

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LT_ ¿Cómo definirías el arte contemporáneo en una palabra?

AF_ Conflicto.

LT_ ¿Podrías explicarte…?

AF_ Entiendo conflicto como confrontación, como un “tira y afloja”. Yo veo muchas tensiones, empezando por uno mismo, cuando te enfrentas al trabajo diario, a ti mismo y a tus límites. Luego el choque a la hora de presentarlo a los demás. Más tarde cuando ese trabajo forma parte del Mercado, y así sucesivamente. Es algo violento pero interesante, donde aprendes casi todos los días.

LT_ ¿Quién decide qué es arte?

AF_ Supongo que quien es capaz de detectarlo, cualquier persona en estado alerta, dentro o fuera de los espacios destinados a su exhibición.

LT_ ¿Qué encargo te gustaría recibir?

AF_ Hacer la portada del disco de alguno de mis grupos favoritos, como por ejemplo The Cure o Rammstein.

LT_ Un comentario sobre tu trabajo que te haya gustado…

AF_ Que soy críptico. ¡Es broma! Eso me lo suelen decir mucho y no me gusta, aunque he de reconocer que me divierte dependiendo del contexto.

LT_ Un agente artístico que esté haciendo un buen trabajo actualmente…

AF_ Me parecen geniales los canales de You Tube de instituciones como Tate, Walker Art Center, Louisiana Museum o el propio MNCARS y otros a modo de canal de televisión como el de ART21. Me parece que hacer contenido audiovisual de libre acceso es un acierto y también genera público.

LT_ ¿De qué artista te gustaría tener una obra?

AF_ Algún dibujo original de Robert Crumb.

LT_ ¿Qué piensas del sistema artístico español en la actualidad?

AF_ La idea de “sistema artístico” me resulta muy abstracta, precisamente porque creo que no existe un sistema como tal, sino un órgano totalmente desmembrado y frágil donde es muy difícil mantenerse y trabajar si eres artista.

LT_ ¿Podríamos decir que refleja la sociedad actual?

AF_ No tiene porqué. Aunque sufre los males de cualquier otro ámbito.

LT_ ¿Se está confundiendo el arte con el mensaje?

AF_ El arte es un acto de comunicación y una actitud, por lo tanto es algo indivisible. Me interesan más los discursos que el propio artefacto artístico.

LT_ ¿Cómo ves la situación del mercado español de arte contemporáneo y cuál es la posición del coleccionismo?

AF_ No soy el más indicado en responder esta pregunta. Reconozco que no tengo experiencia en esto.

LT_ Una institución pública indispensable…, y un espacio privado…

AF_ Institución pública: el CGAC porque me gusta su programación. Espacio privado: un colectivo de Barcelona llamado Widephoto, realizan proyectos de comisariado, workshops con artistas que traen de fuera como Jason Fulford o Adam Jeppesen, encuentros, charlas, etc.

LT_ ¿Qué líneas de comisariado se están siguiendo actualmente?

AF_ Como curiosidad, una cosa que me llama la atención es la voluntad de los comisarios de hacer talleres y actividades de dinamización dentro del contexto de las exposiciones.

LT_ ¿Qué supone hoy la crítica?

AF_ La crítica la veo útil aunque actualmente esta muy desvirtuada y difusa por culpa de la saturación informativa que sufrimos dentro de las redes sociales donde no hay límites. Quizá se ha quedado sin recursos y sufre un agotamiento pero nunca tiene que perder la capacidad de poner en contexto el trabajo que realizan los artistas en el tiempo que les toca vivir.

LT_ ¿Alguna buena noticia vinculada al arte?

AF_ Que Internet siga funcionando.

LT_ A una gran mayoría no le gusta el arte contemporáneo porque le resulta difícil de entender…

AF_ El problema es de base y radica en la educación. Cada vez se pierden más batallas donde siempre sale ganando lo racional.

LT_ ¿Cuál es el papel del público en la actualidad?

AF_ El público está al otro lado y sin él el trabajo no tendría sentido. Las interpretaciones del público son tan importantes como las propias conclusiones de los artistas. Hay que prestar mucha atención.

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