Conversando con Antonio Lobo

"en Entrevistas/Investigación/Opinión"
Antonio Lobo (Sevilla 1967), formado en derecho y marketing, se define más que como coleccionista, como comisario de su propia colección. El nombre de la misma, ETRA, arte al revés, ya adelanta claramente su posición en un sector donde su mirada, particular y anarquica, es seguida con interés por mucho de los actores con los que interactua de forma cotidiana y cercana, artistas, comisarios, galerista o directores de entidades culturales.
-¿Cómo definirías el arte contemporáneo en una palabra?
Moderno.

-¿Podrías explicarte…?
Me explico. Moderno porque hablamos de un arte ejecutado en el tiempo que habitamos, conforme a la definición que de tal adjetivo nos da la RAE.

-¿Quién decide qué es arte?
La “mirada”, al final todo termina ahí. Inicialmente la mirada del artistas, que será avalada por la del galerista, el comisario, sin olvidar la de los coleccionistas, para después, ya una vez salte a los museos lograr la mirada del publico “interesado”. Te regalo una frase que dice algo así, o al menos así quiero recordarla “cuanto más te gusta el arte, más arte te gusta”. Creo que resume a que me refiero

-¿Qué encargo te gustaría recibir?
Como coleccionista el abanico de posibilidades es lógicamente mucho mas limitado que si fuera artista, comisario o director de algún centro museistico. Y como el encargo de comisariar una exposición ya lo recibí́, podría decir que recibir la propuesta de asesorar alguna colección privada o no, seria un reto mas que apetecible.

-Un comentario sobre tu trabajo que te haya gustado…
Pues me gustó mucho como fue presentado “públicamente” por Bea Espejo a través de su articulo “Coleccionistas. Nueva generación” en El Cultural, allá por el 2012, Escribió “Es incisivo y crítico. Algo escéptico e, incluso, “un pelín anarquista en el caminar”. Y me gusta mucho contraponer esas palabras frente a las escritas por la comisaria Nerea Ubieto en una entrevista para Imput, a finales del 2015. Escribió, “La imagen que solemos asociar a los coleccionistas de arte es la de personas impulsivas, gobernadas por un deseo irrefrenable a la hora de comprar una obra. Sin embargo, nada mas lejos de la estrategia de Antonio Lobo. El es responsable, reflexivo y calculador. En este sentido, si se me permite la licencia, su apellido podría convertirse en un calificativo positivo si pensamos en las manadas de lobos como uno de los grupos mas organizados que existen, los cuales eligen siempre los momentos claves antes de cazar a sus presas con técnicas que han adquirido a lo largo del tiempo. Así es precisamente como actúa Lobo, a través de la experiencia, uniendo pequeños momentos premonitorios hasta llegar a adquirir una pieza. Siguiendo con la analogía, los lobos se caracterizan por su necesidad de trabajar en grupo, ya que si lo hicieran por separado probablemente morirían de hambre. Esta concepción de ayuda, retroalimentacion y dependencia para la subsistencia tiene también mucho que ver con la ideología del coleccionista en el desarrollo de su labor. Lobo entiende su papel directamente interrelacionado con los agentes con los que trabaja: sobre todo artistas, pero también galeristas, comisarios y publico”
Tanto uno como otro texto me definen a la perfección.

-Un agente artístico que esté haciendo un buen trabajo actualmente
Sin duda alguna, Manuel Segade y la línea de trabajo que se empieza a intuir en el CA2M como director.

¿De qué artista te gustaría tener una obra?
Sin duda, alguna pieza de la serie “We the people” de Danh Vo.

_ ¿Qué piensas del sistema artístico español en la actualidad?
Hace tiempo me tope visitando la galería Max Estrella con una pieza de Jorge Perianes, que no pude olvidar durante meses. Consistía en un castillo de naipes apuntalado por unos débiles palillos de dientes. Mientras procesaba la pregunta, esa imagen volvió a mi cabeza a modo de metáfora visual. La fragilidad, unida a un impostado entusiasmo, se han convertido en endémicos en un sistema manipulado por intereses políticos y con la mas absoluta falta de apoyo económico, tanto publico como privado.

_¿Podríamos decir que refleja la sociedad actual?
Absolutamente

-¿Se está confundiendo el arte con el mensaje?
No puedo responderte a esta pregunta, porque no considero la posibilidad de la existencia de práctica artística alguna, sin intención de trasladarnos un mensaje

_ ¿Cómo ves la situación del mercado español de arte contemporáneo y cuál es la posición del coleccionismo?
La situación del mercado español es la única posible ante la falta absoluta de apoyo institucional, con la gravedad que eso supone, bordear el abismo. Pero como en el fondo somos una panda de locos que nos negamos a aceptar la realidad, ahí estamos al pie del cañón. Como coleccionista, jamás dejé, ni pienso dejar de comprar, de apoyar a un sector en el que creo y del que me siento parte. A veces paro un instante, abrumado ante la caótica realidad, reflexiono un momento, me “cómo” las ganas de salir corriendo en dirección contraria para a continuación seguir por el único camino recto, y hacía adelante.

España siempre fue un referente artístico, la cantera de nombres abruma, hay riadas de amantes del arte que viene a visitar a nuestras “muertos”. Pero ¿qué ocurre con los vivos? ¿Por qué se muestran de una forma tan solapada?. Envidio Bienales como la del Whitney, en N.Y. o las colas que se forman en la Serpertine de Londres.

Tengo una amiga que siempre referencia como el arte no español que compra, se dispara, crece. Mientras que el español permanece en el mismo lugar, intentándolo. Y suele justificarlo irónicamente diciendo ”y no es que coleccione arte español con el ojo derecho, y el no español con el izquierdo”. Su mirada es la misma, el mercado es el que no es el mismo. 

Lo más triste, es que no solo se trata de una situación generada por la falta de apoyo económico, que igual en algún momento se resuelve. Pero… ¿y qué ocurre con la educación?, con el despertar ese interés,… Yo doy por perdida una generación completa.

-Una institución pública indispensable…, y un espacio privado.

MATADERO Madrid y la Fundación Miró. Uno me alegra el alma, el otro calma mi espíritu,

-¿Qué líneas de comisariado se están siguiendo actualmente?
Como te contaban anteriormente, soy “un pelín anarquista en mis paseos”, así que no me fijo mucho en tendencias o líneas a seguir. Aun así, sigo con bastante devoción los trabajo de Martí Manen o Virginia Torrente.

De forma particular, cada día me interesa mas el arte conceptual, el político-social y últimamente el brutalismo.

_ ¿Qué supone hoy la crítica?

La crítica como otras muchas áreas, no supo adecuarse al nuevo siglo, y perdió su barniz elitista. El nuevo siglo ha golpeado bastantes taburetes.

_ ¿Alguna buena noticia vinculada al arte?
Que se reconozca a la mujer su importancia en este ámbito es algo que nos debería alegrar a todos, aun cuando desprenda cierto olor a “pose”. Los premios concedidos el pasado 2017 a Ángela de la Cruz, Concha Jerez, o a Cristina de Middel, sin duda, así lo atestiguan. Sin olvidar que son también dos mujeres quienes ocupan con sobresaliente alto actualmente los espacios “externos” del MNCARS; Esther Ferrer o Doris Salcedo.
Leí a Estrella de Diego diciendo “caminar son tres paso adelante y dos hacia atrás, pero el dado dado queda”. Pues dado queda.

_ A una gran mayoría no le gusta el arte contemporáneo porque le resulta difícil de entender…

Eso cuentan, pero te devuelvo una pregunta, ¿y el arte clásico?, ¿se entiende?. Esta es una de esas mentiras que a base de repetirlas nos hacen creer que es verdad. Fernando Castro justifica, y de forma clara, que tampoco entendemos el arte clásico. Me explico. Si uno mira la “Rendición de Breda” y nada conoce de la historia que ahí se cuenta, no es cierto que este entendiendo el cuadro, simplemente esta reconociendo en él, pautas y situaciones que nos resultan conocidas, cercanas. Un ejercito vencido, unos lanceros, unas armaduras. Todo eso nos es reconocible porque desde pequeño existe una labor pedagógica al respecto. Se explica que es una guerra, como se guerreaba por aquel entonces, etc. Por tanto, no es que no se sepa entender el arte contemporáneo, lo que ocurre es que no se sabe mirar, porque no se educa la mirada del individuo para el arte más actual. La carencia de referentes para asimilar ese arte que se esta cocinando antes nuestros ojos es el gran problema a resolver, y la única solución es reclamar educación al respecto.

Ademas siempre he pensado que el arte contemporáneo requiere a diferencia del clásico “querer ser entendido”. Dora García mostraba en una de sus piezas en letras de oro, lo siguiente. “EL ARTE ES PARA TODOS, PERO SOLO UNA ELITE LO SABE”. Igual, el secreto esta en reconocer ese “querer entender”.

-¿Cuál es el papel del público en la actualidad?
El que tuvo siempre, imprescindible.

Comentarios

"Lo último en Entrevistas"

Ir