Revista digital de arte contemporáneo

Conversando con Manuel Franquelo Giner

"en Entrevistas"

4 líneas sobre Manuel Franquelo Giner


El trabajo de Manuel Franquelo Giner se centra en reflexionar, desde distintas disciplinas, sobre problemáticas, debates y cuestionamientos que giran en torno a la sostenibilidad contemporánea. Su obra se mueve desde la crítica personal y el diálogo común a la imaginación sobre los límites de la bioética actual.

Manuel Franquelo Giner
LT_ ¿Cómo definirías el arte contemporáneo en una palabra?

MFG_ Diseño

LT_ ¿Podrías explicarte…?

MFG_ Solo mediante un apunte, sin ánimo de desarrollar ninguna teoría:

Creo que últimamente la posición del artista contemporáneo está desplazándose hacia la de un diseñador en una industria de lo exclusivo, al menos eso es lo que veo en los grandes nombres del arte contemporáneo, lo cual no quiere decir que sea algo malo ni bueno, sino algo a tener en cuenta.

Sobre sí es algo bueno o malo definir al arte contemporáneo desde la gran narrativa de los grandes nombres o bien desde la suma de pequeños núcleos lo dejo para otro análisis: El hecho es que aparte de estar representado como artista por Twin Gallery, colaboro en ciertas ocasiones con Factum Arte donde se produce una gran parte de la obra de Anish Kapoor, Marc Quinn y Grayson Perry, entre otros. Aquí es donde se encuentra y donde veo uno de los núcleos de esta afirmación. De cualquier forma, no me refiero a diseñador como se conoce de forma común, sino a “un diseñador dentro del juego del arte contemporáneo”; Un diseñador de arte contemporáneo. Ahora me veo como un guionista, solo que saliendo en los créditos.

LT_ ¿Quién decide qué es arte?

MFG_ El conjunto de normas y agentes hegemónicos del sistema artístico donde circule la obra en ese momento. Sin embargo hay muchos matices y todo se puede complicar lo que uno quiera: Por ejemplo los flujos epistemológicos de Europa del norte pueden no funcionar tan bien en un sistema conceptual asiático… Siempre hay que saber dónde juegas, funciona exactamente igual que un deporte o un juego, si no se saben las normas, hay una probabilidad alta de que absolutamente nadie quiera jugar contigo. La sociología del arte ha trabajado muchísimo para tratar de explicar todo esto…

LT_ ¿Qué encargo te gustaría recibir?

MFG_ Nunca he hecho una gran propuesta institucional, sin duda sería fantástico tener la oportunidad de trabajar en un site-specific grande en Matadero Madrid – en parte porque la línea conceptual de mi obra parece pedírmelo cada vez más. No obstante me haría exactamente la misma ilusión que hacer un proyecto pequeño para la Fundación Newcastle por ejemplo. No se trata del únicamente del encargo, se trata de con quien estás haciendo el encargo y de su proyecto conceptual de arte/vida. En este ejemplo la mente de Javier Castro Flórez es fantástica.

LT_ Un comentario sobre tu trabajo que te haya gustado…

MFG_ Me gustó mucho leer que mi obra es como la caja negra de un accidente de avión.

LT_ Un agente artístico que esté haciendo un buen trabajo actualmente…

MFG_ Ahora mismo me vienen a la mente muchos, Adonay Bermúdez está haciendo una labor fantástica y le sigo desde hace un tiempo. Su proyecto en Lanzarote tiene un valor vital brutal (por poner un ejemplo de la actualidad).

LT_ ¿De qué artista te gustaría tener una obra?

MFG_ Algo de Santiago Sierra o Tom Sachs entre muchos otros, espero poder coleccionar cuando tenga la oportunidad. Creo que en el hecho de comprar una obra hay algo mucho más grande, más allá de compartir su valor simbólico, al coleccionar se filtra el contenido sobre el que se asentará una diminuta historia de las ideas del futuro y requiere una responsabilidad enorme.

LT_ ¿Qué piensas del sistema artístico español en la actualidad?

MFG_ El sistema artístico español funciona más o menos todo lo bien que puede, lo que no funciona tan bien es lo demás: La educación, la política y la falta de tener un coleccionismo incrustado en la cultura común frenan la poca aceleración que logramos provocar. Un ejemplo es la falta de inversión y visión de futuro en la cultura: La Neomudéjar, por ejemplo, ya se habría convertido en un “Palais de Tokyo” si estuviese en Paris, aunque quizás a muchos no les guste esta idea. La política, la economía y en general una gran parte del sistema educativo entorno a lo contemporáneo representan un chaparrón de agua sobre una mecha que intenta prender todo lo bien que puede…

LT_ ¿Podríamos decir que refleja la sociedad actual?

MFG_ En cierta medida, el mercado del arte no siempre refleja la sociedad actual: Las ventas de arte contemporáneo globales ni temblaron en la crisis, en parte porque el 1% se hizo más todavía más rico. Respecto al sistema, puede que lo refleje pero nada en comparación con otros sistemas con menor polarización.

LT_ ¿Se está confundiendo el arte con el mensaje?

MFG_ Para mí el arte contemporáneo, entre muchas otras funciones, puede ser la de una forma de codificación para enviar un mensaje que llegue a ser una pequeña parte de la gran historia de las ideas. Si bien, esto no significa que siempre se quiera enviar un mensaje “alto y claro” como en la televisión o internet… porque para eso ya están esos medios.

LT_ ¿Cómo ves la situación del mercado español de arte contemporáneo y cuál es la posición del coleccionismo?

MFG_ Depende con que se compare, como todo. Si se compara con Nueva york, Londres o Suiza es para reflexionar y comprar un billete de avión o ser un capitán que se queda hasta que el barco se hunda (o no). Aquí una galería prácticamente se suicida económicamente con artistas jóvenes y es muy complicado buscar y encontrar un modelo de negocio sostenible y sano. La frase de “las cuentas no salen” es muy aburrida, pero es cierta. Que el porno y el futbol tengan un I.V.A inferior dice mucho sobré que es lo que le interesa al mercado español en este momento.

Respecto al coleccionismo, me parece que la labor de los pocos coleccionistas que hay es colosal: La cultura de coleccionar – totalmente incrustada en el ideal común de los países más al norte – es insostenible de igualar a pesar de la gran labor de nuestros coleccionistas e instituciones nacionales, que sin duda son un elemento clave para hacer pervivir, documentar y filtrar las ideas del presente. Como he dicho, tienen una gran responsabilidad pues son ellos los que, como chamanes de la cultura, deciden una parte importante de lo que pervive y lo que no.

LT_ Una institución pública indispensable…, y un espacio privado…

MFG_ El Reina Sofía y la Neomudéjar, por hablar de Madrid.

LT_ ¿Qué líneas de comisariado se están siguiendo actualmente?

MFG_ Es complicado definir un par de líneas más allá de lo que ya se considera importante en el arte contemporáneo. La estética, el concepto y la coherencia acompañada por una producción muy potente son sin duda algunas de ellas, también hay proyectos de comisariado estupendos que no cuentan con una producción importante y no por ello dejan de ser las mejores.

LT_ ¿Qué supone hoy la crítica?

MFG_ La crítica aparte de ser muchas otras cosas, es la politización del arte, lo cual no tiene que ser interpretado como malo o bueno: Cada crítico puede tener su partido teórico-conceptual, tener seguidores y buscar la aprobación entre sus colegas. Crean capital simbólico que luego les dará poder de gobernabilidad y credibilidad dentro de su sistema particular. El problema, como en la política real, es caer en un “buenrollismo” excesivo y transmutar la crítica en otras cosas totalmente diferentes.

LT_ ¿Alguna buena noticia vinculada al arte?

MFG_ La buena noticia es que todavía no nos hemos comprado el billete de avión para salir de aquí. En su lugar, me acabo de comprar un proyector para hacer una serie de obras que quiero presentar pronto…

LT_ A una gran mayoría no le gusta el arte contemporáneo porque le resulta difícil de entender…

MFG_ A una gran minoría le gusta el arte contemporáneo precisamente porque le resulta difícil de entender. Por desgracia para algunos y aunque sea difícil de digerir en ciertas ocasiones, sin el fetichismo del elitismo muchas cosas se vendrían abajo, que es lo que quizás haga falta, aunque ciertamente lo veo complicado.

LT_ ¿Cuál es el papel del público en la actualidad?

MFG_ Es un papel muy importante: Se utilizan sus impuestos en el mantenimiento de las estructuras institucionales públicas para que así sigan abiertas como un canal más de significación. En este sentido su papel es muy importante, importantísimo. Sin embargo en otros ámbitos como en la subasta “la gasolina del público general” no suele tener efecto alguno en los pistones que mueven su motor. Ahora bien, si hablamos de público del sector, entonces la cosa cambia por completo…

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