Conversando con Pablo Milicua

"en Entrevistas/Investigación/Opinión"

Pablo Milicua ( Bilbao 1960)

Escultor , pintor y escritor, su obra parte de una labor de recolección y archivo de materiales significativos, que después son reordenados en estructuras narrativas mediante técnicas de ensamblaje y collage, en un proceso de destrucción y creación, arqueología y alquimia.
Foto: ANA NIETO

_ ¿Cómo definirías el arte contemporáneo en una palabra?

Digestión

_ ¿Podrías explicarte…?

Entiendo el arte como una forma de digestión colectiva de la realidad. Quizás el arte sea solo un elemento de esta digestión, pero es lo que da la forma. Así el arte es siempre contemporáneo, el antiguo es ya memoria. Memoria alimenticia, en cualquier caso. Aún digerimos las vanguardias.

_ ¿Quién decide qué es arte?

Supongo que el espectador. La obra de arte está hecha para ser vista y su verdadera vida comienza en otros ojos que los del autor. En cualquier caso las cosas son lo que son independientemente de decisiones y juicios de valor.

_ ¿Qué encargo te gustaría recibir?

Reunir una colección de objetos maravillosos y disponerlos para su exposición permanente en un edificio ajardinado. Algo así como una Wunderkammer museal y contemporánea. Una instalación más permanente que mis trabajos en torno a los museos efímeros y con muchos mas medios económicos.

LT_ Un comentario sobre tu trabajo que te haya gustado…

Van dos: “Es el caos que se reordena y orienta en un nuevo contexto“ Xabier Saénz de Gorbea. “Milicua demuestra que efectivamente otro mundo es posible” Abel H.Pozuelo.

LT_ Un agente artístico que esté haciendo un buen trabajo actualmente…

Siempre me han parecido ejemplares los pequeños Kunstvereine alemanes, asociaciones culturales independientes que gestionan salas en las que tienen lugar exposiciones y debates. Esa estructura asociativa me parece operativa. En Vitoria está el espacio Zas, situado en algún lugar entre estos y los espacios alternativos de los 80 y 90. En Bilbao han abierto hace poco La Morada, con conexiones institucionales y políticas que, a mi modo de ver, complican el proyecto.

LT_ ¿De qué artista te gustaría tener una obra?

Mis ídolos de la historia del arte son Hieronymus Bosch, Max Ernst y Dalí. Estaría bien tener una obra psicodélica de Abdul Mati Klarwein. Pero como coleccionista me gusta recolectar pequeñas cosas que me salen al paso. Obras de mis amigos, objetos curiosos y cosas así. Souvenirs.

LT_ ¿Qué piensas del sistema artístico español en la actualidad?

El arte de la España católica ha sido vertical. Emanaba de Dios y, a través de la Iglesia y el Rey descendía hasta el pueblo. Luego ha continuado siendo algo fundamentalmente institucional, hasta los recientes recortes producto de la crisis, que han supuesto una decapitación del sistema. Supongo que este descabezamiento debiera causar una democratización forzosa del tejido artístico, pero con la debilidad del mercado y la escasez de público, esto aún no ha sido así.

LT_ ¿Podríamos decir que refleja la sociedad actual?

No. Creo que el arte español está muy desarraigado de la sociedad. Y cuando tiene pretensiones sociales se eleva a una postura didáctica arrogante. A mí me gusta el arte popular. Creo que en España tenemos un sustrato folclórico muy rico que los músicos han utilizado con mucha más sabiduría y naturalidad que los artistas plásticos.

LT_ ¿Se está confundiendo el arte con el mensaje?

Y además se está confundiendo el arte con la documentación. Lo periodístico, lo sociológico y lo documental no son arte. El mensaje del arte no es didáctico. El mensaje del arte es el misterio y enigma, es el más allá enriqueciendo la realidad, haciéndola crecer.

LT_ ¿Cómo ves la situación del mercado español de arte contemporáneo y cuál es la posición del coleccionismo?

El mercado de arte en España es actualmente muy débil. Esto se debe fundamentalmente a que las clases medias españolas no han sido consumidoras de arte, sino de subproductos kitsch. Una renovación del sistema pasa por un nuevo coleccionismo que no busque la ostentación y el precio disparatado, sino que busque rodearse de fetiches que les ayuden a sobrevivir, que les alegren la vida. El arte de una sociedad no lo hacen solo los artistas, lo hacen principalmente los compradores. Elegir es crear.

LT_ Una institución pública indispensable…, y un espacio privado…

A mí me gustan mucho los museos pequeños. Tipo el de Gustave Moreau en París o el de Dalí en Figueras. Como espacio privado me fascinan los jardines encantados que crean artistas autodidactas e independientes, de tipo art brut.

LT_ ¿Qué líneas de comisariado se están siguiendo actualmente?

Los artistas tenemos mucho que hacer en el campo del diseño y dirección de exposiciones. Exposiciones que sean entendidas como obras de arte, incluso como espectáculo, más que como aparato didáctico de la historia del arte.

Pero para ello hay que superar la barrera de un lobby parasitario de curadores especializados, que ya no proceden teóricamente del campo de la historia o la investigación artística, sino del diseño de exposiciones para la satisfacción de las necesidades políticas institucionales. Estos programadores alimentan un aparato de propaganda en el que un arte falsamente crítico es instrumentalizado para la justificación moral de las instituciones y el enmascaramiento buenoide de sus prácticas de explotación. Ha sido la tónica general en el arte institucional de los comienzos de este siglo.

LT_ ¿Qué supone hoy la crítica?

La crítica tiene un deber de intermediación e incluso de difusión que rara vez cumple. El crítico, si es bueno, analiza y aporta luz sobre el proceso artístico. Explica verbalmente y aclara al público los significados de las obras, o al menos ofrece su lectura de estas, abriendo las posibilidades de un debate. Sin embargo gran parte de la crítica actual es densa y aburrida, incapaz de enganchar al público. El análisis se cambia en algunos casos por un proceso de calificación arbitraria o incluso degenera en un juego de descalificación o peloteo.

LT_ ¿Alguna buena noticia vinculada al arte?

No que yo sepa.

LT_ A una gran mayoría no le gusta el arte contemporáneo porque le resulta difícil de entender…

Uno de los principales problemas en torno al arte en España es que su enseñanza en los colegios e institutos es y ha sido totalmente deficitaria. Hay gente bastante culta en lo literario, político o científico que sin embargo es analfabeta visual. A nivel mundial se puede decir que hay más enseñanza para hacer arte que para entender el arte. Debería haber una mejora en torno a la didáctica de la historia y teoría del arte. Necesitamos más aficionados al arte y menos artistas aficionados.

LT_  ¿Cuál es el papel del público en la actualidad?

El papel del público es decisivo, mucho más que el de los artistas. Una afición culta e informada es la base de una estructura artística sólida. El pequeño coleccionista es el personaje clave para el desarrollo. El arte está ahí para disfrutarlo. Es un ingrediente que enriquece la vida. Que le da calidad. Color e intensidad. Repito: Elegir es Crear.

Comentarios

"Lo último en Entrevistas"

Ir