El Centro de Creación Contemporánea de Andalucía revisa el legado de los años 60 y 70

El Centro de Creación Contemporánea de Andalucía, C3A, presenta las exposiciones 1975. Galería Vivancos. Gerardo Delgado y José Ramón Sierra, y Pauline Oliveros. Retrospectiva. Dos exhibiciones que revisan el legado de los años 60 y 70, en el contexto de la programación del C3A, que mira al momento presente.

1975. Galería Vivancos. Gerardo Delgado y José Ramón Sierra

En el año 1975 los artistas y arquitectos andaluces Gerardo Delgado y José Ramón Sierra (nacidos en Olivares, Sevilla, en 1942 y 1945 respectivamente) expusieron conjuntamente en la galería Vivancos de Córdoba un grupo de obras pictóricas de marcado cariz experimental que señalaban un campo expandido de la pintura del momento. 

Conviene recordar que por aquellos años en Europa se estaban produciendo movimientos y experiencias que, como literalmente indicaba el grupo francés suports-surfaces, se fijaban en los soportes y en las superficies de la pintura. Además Clement Greenberg había acuñado una década antes el concepto de abstracción postpictórica que también cabría aplicar a las obras aquí expuestas en el sentido de ruptura del formato tradicional del cuadro, siguiendo, por ejemplo, las nuevas formas que buscaban trastocar la bidimensionalidad.

Junto a otros artistas de su generación, Gerardo Delgado y José Ramón Sierra iniciaron su carrera en la década de los años 60 del pasado siglo en la galería sevillana La Pasarela, donde ambos expusieron tras recibir el premio que se convocaba cada año para creadores menores de 30 años. Ambos reunían su condición de pintores y arquitectos, pero también la de diseñadores y profesores. El carácter investigador de sus indagaciones formales se combinaba con la voluntad de conocimiento de la práctica artística nacional e internacional, siendo ambos pilares de la renovación pictórica en Andalucía.

Recientemente Delgado y Sierra donaron al CAAC un conjunto de sus trabajos, entre los que se encontraban algunas de las obras que en 1975 se exhibieron en Córdoba. Con este motivo, rememorando un hecho que forma parte de la historia del arte de la ciudad, se ha reconstruido lo entonces mostrado, pero adaptando el conjunto a los peculiares espacios arquitectónicos del C3A. Tras 45 años, estas abstracciones postpictóricas que expandían el campo de la pintura vuelven a la ciudad que las vio por primera vez reunidas y continúan reclamando nuestra atención en los soportes y en las superficies.

De José Ramón Sierra se pdorá ver la serie de diez pinturas Diez paisajes de tormenta, (1974), y de Gerardo Delgado las instalaciones: Marcha fúnebre. Elegía por la muerte de Saúl y Jonatán (1972 – 1974), Blanco – amarillo – muro (1975) y La noche (c. 1972 – 1974 / 2012).

La muestra se acompaña de un texto del historiador Ángel L. Pérez Villén, en el que repasa la situación de las galerías de arte en Andalucía y Córdoba en los años 70. En este texto relata los orígenes de la Galería Vivancos: “A la capital andaluza llega Vivancos con su mujer y dos hijas –Pilar, Elena y Sara, respectivamente- para fallecer dos años más tarde. Y dos años después Elena se pone al frente de una galería que lleva su apellido y que aunque no llegó a consolidarse porque desapareció antes de lo debido, viene a simbolizar como ninguna otra el abismo que media entre la realidad y el deseo. La programación se inicia con una exposición colectiva, Realistas andaluces, en la que participan Francisco Cortijo, José Duarte, Miguel del Moral, Richarte, Rolando y Rafael Serrano, entre otros. Le siguen varias individuales dedicadas a Gustavo Carbó Berthold, Juan Molina –autor cordobés que realiza dibujos a tinta china con una impronta óptica muy marcada- y Ginés Liébana, artista vinculado desde su infancia a Córdoba e integrante del grupo Cántico, que después de una temporada fuera de la ciudad vuelve a mostrar sus trabajos en Vivancos. Posteriormente una colectiva muy heterogénea13 que se plantea como reacción a 15 Pintores Cordobeses, una muestra que unos meses antes se celebraba en la sala de exposiciones El Castillo de Jaén. Le sigue una individual de pintura de Ignacio Mármol y la muestra conjunta de Gerardo Delgado yJosé Ramón Sierra, con una audaz propuesta”.

Pauline Oliveros. Retrospectiva

Pauline Oliveros (Houston, 1932- Kingston,  2016) es una pionera de la música electrónica y creadora del concepto de la Escucha Profunda. En los años 60 participa en la fundación del San Francisco Tape Center, del que será primera directora tras su integración en Mills College. Su trabajo en el ámbito de la improvisación, la meditación, la performance, la música electrónica y su labor como académica, editora y activista, la convierte en una de las compositoras más influyentes de su época. Su investigación en torno a la escucha y el sonido, culmina con la creación de la Deep Listening Band y la fundación del Deep Listening Institute*. (*Ahora el Center for Deep Listening® en Rensselear, Troy, Nueva York)

Pauline Oliveros colabora con muchos de los grandes músicos, coreógrafos y artistas de su época, entre los que están Steve Reich, John Cage, David Tudor, Merce Cunningham, Elaine Summers, Alison Knowles, Allan Kaprow, Paula Josa-Jones, Deborah Hay, Sonic Youth, Susan Marshall e IONE.

La exposición se organiza a través de más de 100 documentos inéditos, entre los que hay composiciones, cartas, ensayos, fotografías, audios y vídeos que relatan toda su trayectoria, y se ha contado con la colaboración de The Pauline Oliveros Trust. En la Caja Negra del C3A se puede escuchar la instalación de la primera grabación  de lo que será más tarde la Deep Listening Band, en la Cisterna Fort Worden, en Washington. Este depósito de agua construido en 1907 tenía una reverberación que podía alcanzar los 45 segundos. 

Oliveros empieza a tocar el acordeón a la edad de 9 años. Queda fascinada por los sonidos naturales, y estudia acordeón con Bill Palmer en la Universidad de Houston En 1953 Se traslada a vivir a San Francisco y completa su licenciatura en el San Francisco State College En 1961 realiza su primera obra electrónica en casete, con el título de Time Perspectives, y ese mismo año participa en la fundación del San Francisco Tape Music Center, iniciado por Morton Subotnick y Ramón Sender, y que fue uno de los principales centros dedicados a la música experimental. De esta época datan sus primeras colaboraciones con David Tudor, con quien organiza el Tudor Fest. La partitura de Bye Bye Butterfly (1965) puede verse en la muestra, así como el audio y el vídeo de la composición visual realizada por Tony Martin en 1966.

En 1963 realiza su primera colaboración con la coreógrafa Elizabeth Harris, esta será la primera de muchas colaboraciones con algunos de los coreógrafos más destacados de su época. En la exposición puede verse una vitrina dedicada a estas colaboraciones de danza, y se proyecta la obra Skin que realiza junto a Paula Josa-Jones.

Oliveros fue la primera directora del Tape Music Center en Mills College, Oakland, (rebautizado más tarde como Center for Contemporary Music), y en 1967 empieza a dar clases en la University of California San Diego, donde dirige el Center For Music Experiment, e inicia también las Meditaciones Sónicas. También en este período inicia el concepto de Deep Listening (Escucha profunda). A raíz de su interés por la performance, presente en la propia naturaleza de su obra, inicia en 1976 el Festival de performance What’s Cooking? en la UCSD. Incluye teatro, música, poesía y arte. A lo largo de los años han participado Dick Higgins, Eleanor Antin, Alison Knowles, John Cage, Suzanne Lacey y Paul McCarthy, entre otros.

De Alison Knowles y John Cage aparecen diversas referencias a lo largo del recorrido. Desde el Teatro Postal (Postcard Theater), que Oliveros realiza en colaboración con Knowles en los años 70, hasta la obra Guinarlda para John Cage (1986). Entre los materiales seleccionados se puede ver el método de trabajo de Pauline Oliveros, a través de los numerosos bocetos y versiones ejecutadas para las distintas obras. Estos documentos dan una visión de primera mano del universo de Oliveros.

Una sección de la muestra se dedica a los trabajos relacionados con la técnología. Pauline Oliveros fue una pionera de las actuaciones telemáticas, realizando la primera en 1.996. Durante toda su trayectoria trabaja con programación informática, nuevos instrumentos, aplicaciones, etc.

Comentarios