‘Fascismos y Apocalípticos’ | Roberto Aguirrezabala

Roberto Aguirrezabala presenta ‘Fascismos y Apocalípticos’, un fotolibro que explora la relación entre la pandemia de gripe de 1918 y el ascenso del fascismo en Alemania

Fascismos y Apocalípticos es el tercer fotolibro que Roberto Aguirrezabala publica en los dos últimos años, tras War Edition (2019) y Antimanifesto (2020). Como es habitual en su trabajo, Aguirrezabala vuelve a dirigir su mirada al siglo XX, buscando conexiones con la actualidad para, incitar a la reflexión, hacer preguntas y cuestionarnos de algún modo cómo estamos resolviendo el presente que vivimos. Se trata de un proyecto editorial que surge tras investigar los efectos, tanto económicos, como sociales e ideológicos de la gripe de 1918, que hace cien años provocó cincuenta millones de muertes al final de la Primera Guerra Mundial. Estas consideraciones se entrecruzan narrativamente con la simbología del Apocalipsis de San Juan o Libro de las Revelaciones, en una singular edición alemana del año 1920. Las analogías entre la influenza de 1918 y la actual pandemia de la COVID-19 quedan de manifiesto y nos alertan resonando los ecos apocalípticos, en su sentido más catastrófico, aunque también de revelación, del peligroso discurso de la extrema derecha ascendiendo en el mundo.

En el pasado mes de mayo de 2020 apareció un informe de la Reserva Federal de Nueva York, firmado por el economista Kristian Blickle, que vincula la gripe de 1918 con el ascenso del nazismo en Alemania. El azote mortal de aquella epidemia está directamente relacionado con el aumento del voto a las fuerzas de la extrema derecha, como el Partido Nacional Socialista, en las elecciones de 1932 y 1933. La población joven fue especialmente afectada por la influenza, muchos eran militares. Se sufrió un fuerte incremento del desempleo a consecuencia de las severas políticas de austeridad, reducción del gasto público y degeneración del bienestar social de la población. Según el estudio de Blicke, en los territorios de Alemania más afectados por la pandemia y por las posteriores restricciones sociales, el partido nazi obtuvo un mayor respaldo en votos. Es indudable que, cuando existe una situación prolongada de precariedad laboral y recortes económicos, se asientan las bases para que las ideologías más reaccionarias y antisistemas capten adeptos entre la población descontenta y desesperada que no encuentra un futuro.

El fotolibro Fascismos y Apocalípticos examina esta peligrosa relación entre las consecuencias de una crisis y el respaldo de una parte de la población a fuerzas de extrema derecha. La protagonista de esta obra editorial es una enfermera de finales de la Primera Guerra Mundial que deja ver su fragilidad, incapaz de intervenir sobre el caos y cruelmente ajena al desastre que se cierne sobre la población. Es una persona corriente inmersa en una situación de increíble excepcionalidad histórica. Es una víctima. Es mártir de los acontecimientos. Primero tiene que enfrentarse a un virus mortal, como enfermera, para después padecer, como persona, la furia del fascismo.


Las páginas de la publicación se presentan en pliegos sueltos, sin coser, a modo de revista, convirtiéndose así en grandes pósters extraíbles. Surge un fragmentario relato repleto de anacronismos y conexiones bíblicas, que evoluciona paralelo al Apocalipsis de San Juan, construyendo una secuencia a partir de los acontecimientos que tuvieron lugar en la Alemania de entreguerras. Es un viaje de revelación a través del rastro de la desesperación. La narración arranca con la llegada de los cuatro jinetes del Apocalipsis, anunciando la crisis, la enfermedad y las desgracias. Las fotografías de Aguirrezabala se confrontan con dibujos de esperpénticas escenas violentas, extraídas de billetes de dinero de emergencia (notgelds) de la hiperinflación alemana. La cámara, con técnica de macro fotografía, se acerca a estas diminutas ilustraciones centenarias, de apenas unos milímetros de tamaño, para ampliarlas a la gran página de la publicación. El resultado de estas imágenes permite ver el detalle de la textura con las fibras de los papeles originales de los dibujos, resaltando su carácter grotesco y despiadadamente vigentes hoy en día. El relato avanza con diversas capas temporales de fotografías de la pandemia a comienzos del siglo XX y carteles del partido nazi para las elecciones al Reichstag en 1932. Llegando al centro de la publicación, dos retratos de Hitler asoman entre las páginas y la bestia queda aludida; es la terrible degeneración ideológica que supuso el ascenso del fascismo.

A la venta en: https://shop.robertoaguirrezabala.com

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