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Komisario berriak: …al menos un modo provisional de asentarse en un lugar

"en #Arte en País Vasco/Exposiciones"

…al menos un modo provisional de asentarse en un lugar
Centro Cultural Montehermoso. Depósito de Aguas
20 ene – 28 feb 2017


Komisario berriak

La exposición “…al menos un modo provisional de asentarse en un lugar” es el resultado del programa Komisario berriak, iniciativa de la Fundación San Sebastián 2016 y llevada a cabo en colaboración con Artium y Montehermoso (Vitoria-Gasteiz), Azkuna Zentroa (Bilbao) y Tabakalera (San Sebastián) para apoyar la formación de nuevos comisarios.

Tras su paso por Azkuna Zentroa de Bilbao, la segunda parte de la exposición recala en el Centro Cultural  Montehermoso de Vitoria-Gasteiz con nuevas obras y actividades. La  exposición, llevada a cabo con la colaboración de Artium, se sirve de la metáfora del jardín como un lugar de relaciones provisionales y múltiples y presenta trabajos de los artistas: Emilio Araúxo, Pedro Barateiro, Zigor Barayazarra, Josu Bilbao, Lúa Coderch, Janice Kerbel, Irene Kopelman, Louisa Martin, Amaia Molinet, Eriz Moreno, Enrique Radigales, Rodríguez-Méndez, Eulàlia Rovira & Adrian Schindler y Tina Vukasoviç.

Son en total 14 trabajos de artistas consagrados y de temprana y de mediana carrera de los cuales la mayoría se exponen por primera vez en el País Vasco. La exposición incluye, además, dos obras producidas específicamente para la ocasión, a cargo del artista bermeano Josu Bilbao y la croata Tina Vukasoviç.

Esta muestra completa así las exhibiciones ideadas por los nuevos comisarios para el proyecto Komisario berriak. La primera ha tenido lugar del 14 de diciembre al 22 de enero en Azkuna Zentroa de Bilbao y la segunda se prolongará hasta el 28 de febrero en Montehermoso.

La exposición

Komisario berriak

El jardín aparece aquí como una zona de contacto provisional que invoca la diferencia: una exposición como un jardín, un lugar de relaciones provisionales y múltiples. Las obras que se incluyen en la exposición ofrecen múltiples entradas a la idea del jardín:

Por ejemplo, en el vídeo de Lúa Coderch, del que surge el título de la exposición, aquello de lo que nos protegemos –la naturaleza– es lo que nos protege. Explorar la habitabilidad del territorio es también lo que anima el trabajo de Amaia Molinet. Por su parte, Louisa Martin invoca la multiplicidad y la diferencia en su investigación en torno al autismo. E Irene Kopelman presenta una serie de dibujos sobre manglares, mundo liminal entre ecosistemas marítimos y terrestres.

En la exposición confluyen la desaparición, la ruina, el amor, la muerte, los cuidados. Como en el proyecto de Rodríguez-Méndez, en el que la madre del artista confecciona trajes a medida del padre, que luego empaqueta y envía a su hijo cada mes. Ideas de cuidado y desaparición están presentes en el trabajo del filósofo, poeta, etnólogo y traductor Emilio Araúxo, que apunta a mundos que se desvanecen como el del campesinado. Zigor Barayazarra combina el cuidado de la vida orgánica con lo que podrían ser unas ruinas hechas de pan. Cuidado y desaparición resuenan también en la alfombra fúnebre hecha de flores de Tina Vukasoviç.

El potencial para la convivencia de lo múltiple del jardín no supone una imagen idealizada de la naturaleza. Ni la mirada ni el paisaje son inocentes, como nos lo recuerda la proyección de diapositivas Paisaje archivado de Enrique Radigales. O la película de Eulàlia Rovira y Adrian Schindler dedicada a los montículos fabricados por el poder feudal para dominar un territorio. En el vídeo de Pedro Barateiro, la tala de una palmera y el sonido de una manifestación contra la austeridad –yuxtaposición naturaleza-cultura– dan forma a la actualidad. Por su parte, Eriz Moreno recorre una autopista imperial alemana en parte abandonada y cubierta por la naturaleza.

Por último, la intervención de pared de Josu Bilbao, continuidad e intervalo al mismo tiempo, apela a una idea de jardín en cuanto que interrupción. De manera similar a Janice Kerbel, cuya obra sonora inunda e interrumpe el espacio cada tarde.

Komisario berriak

El grupo de diez nuevas y nuevos comisarios participantes fue seleccionado en una convocatoria abierta a principios de año, entre más de 70 candidatos de diferentes lugares de Europa. El proyecto, que tomaba como punto de partida el paradigma que asocia la función del comisario con la del traductor, ha desencadenado en el “jardín” como figura poética y organizativa gracias a una serie de encuentros presenciales y una metodología de trabajo colectiva en torno a la práctica comisarial.

Las y los nuevos comisarios que han participado en el proyecto son Valerio del Baglivo, Ángel Calvo Ulloa, Irati Irulegi, Laura Díez, Leyre Goikoetxea, Natasha Kadin, Pilar Cruz, Iker Fidalgo, Sonia Fernández Pan, Juan Luis Toboso. Estos han trabajado bajo la coordinación de Aimar Arriola y el asesoramiento de las dos comisarias invitadas, Tamara Díaz Bringas y Sabel Gavaldón.

Todos ellos han participado en los laboratorios realizados en las tres capitales vascas y han experimentado con metodologías para trabajar de manera colectiva con la intención de superar la habitual asociación entre la función del comisario con la de traductor. Un proceso que ha desencadenado en la figura del jardín como un modelo posible para pensar la práctica del comisariado. El jardín aparece aquí como una zona de contacto provisional que invoca la diferencia: una exposición como un jardín, un lugar de relaciones provisionales y múltiples.

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