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Moraza presenta Trabajo Absoluto en el Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa (MAC)

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Trabajo Absoluto | Juan Luis Moraza
Del 27 de octubre al 5 de marzo de 2017
Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa (MAC)


_mg_8571El Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa (MAC) de A Coruña presenta la exposición Trabajo Absoluto del prestigioso escultor vasco Juan Luis Moraza (Vitoria, 1960), comisariada por Antón Castro, que reúne una amplia selección de obras, tanto de series anteriores como de nueva creación, realizadas específicamente para esta muestra.

La exposición critica la implantación en la sociedad actual del concepto de “Trabajo Absoluto”, aplicado indistintamente a cualquier aspecto de nuestra existencia: trabajamos las emociones, trabajamos nuestro cuerpo, trabajamos nuestras relaciones, nuestra imagen e incluso nuestro descanso, convirtiendo la laboriosidad natural en una capitalización instrumental y acelerada de la experiencia. En Trabajo Absoluto, Moraza desconfía del papel que la sociedad atribuye a sus individuos, obligándolos a ser productivos “hasta en el descanso”, y la obligatoriedad de competir en un mercado donde cualquier experiencia es plenamente “cotizable”, siendo considerada una forma de pereza si no contribuye a la riqueza.

Como contraposición, el artista revindica la laboriosidad, la nobleza del esfuerzo, la dedicación, el goce, el cuidado o el amor por el trabajo bien hecho como los valores que sostienen la vida del individuo y que dan sentido al concepto de trabajar, por encima de aspectos puramente económicos o productivos, imperantes en la sociedad actual.

La exposición Trabajo Absoluto, que estará abierta al público hasta el próximo 5 de marzo de 2017, se organiza en siete secciones, que explican este concepto transversal a través de diferentes escenarios de la sociedad actual: “Tug of Work”, “Erosis”, “Calendario de fiestas laborales”, “República”, “Software”, “Anormatividad” y “La fiesta como oficio”.

La extensa labor de Moraza como artista incluye una notoria aportación en todas las dimensiones del campo artístico: elaboración, interpretación, transmisión, comisariado y gestión. Su obra se ha desarrollado especialmente en el campo de la escultura, concebida como un campo abierto de posibilidades capaces de integrar pinturas, objetos, instalaciones o creación audiovisual en diferentes formatos, técnicas y contextos.

Su trayectoria le ha colocado en un lugar indiscutible dentro del panorama del arte contemporáneo español, siendo uno de los artistas más destacados e influyentes de su generación. Moraza ha realizado más de veinte exposiciones individuales y colectivas en los últimos 35 años en ciudades como Madrid, Barcelona, Nueva York, Venecia, Sao Paulo, Lisboa, Turín, Edimburgo, Londres, Buenos Aires o Santiago de Chile, y su obra forma parte de numerosas colecciones públicas y privadas en todo el mundo.

TRABAJO ABSOLUTO

La exposición Trabajo Absoluto, cuyo preámbulo pudo ser visto el pasado invierno en Madrid (Galería Espacio Mínimo), articula unas obras específicamente realizadas para el MAC con otras anteriores elegidas en función del argumento que da título a la muestra.

En tanto recibe el privilegio de una dedicación no alienada, trabajar es un placer para un artista. La natural laboriosidad de la vida se intensifica allí donde excede la necesidad en el deseo. La elaboración, el esfuerzo, la dedicación, la tensión, la concentración, la planificación, la intensidad, la dificultad, el sacrificio, forman parte de una manera de ser que es la consecuencia del hacer. Pero si el arte convierte el trabajo en su protagonista, no se referirá únicamente a su propia labor, sino a aquello que atraviesa las profesiones, las ocupaciones e incluso las vivencias. Sinónimo de esfuerzo, en el trabajo se ofician las esperanzas y los repudios; es lo que se evita cuando atenaza y lo que se busca desesperadamente cuando de él se carece; es lo que nos constituye y destruye.

La productividad destituye la excelencia del trabajo. Hoy se ha implantado una noción de “Trabajo Absoluto” aplicada indistintamente a cualquier aspecto de nuestra existencia: trabajamos las emociones, trabajamos nuestro cuerpo, nuestras relaciones, nuestras formas de descanso, trabajamos nuestra imagen y nuestro futuro. No es la natural laboriosidad de lo real, sino la capitalización instrumental y acelerada de la experiencia; y para cada área de esta trabajosa vida, existen expertos, escuelas y empresas que contribuyen a perfeccionar y aumentar nuestra laboriosidad. Cada vez más estamos obligados a ser productivos hasta en el descanso, y competimos en un mercado total en el que la experiencia es ya plenamente cotizable. Admitimos una progresiva extensión del tiempo y del espacio del trabajo, deslocalizado y sin horarios; pero el tiempo del proceso se sustituye por la instantaneidad del resultado, y hemos aprendido a convertir nuestro ocio en un sacrificio sin remuneración. Si no contribuye a un incremento de riqueza, vivir es considerado una forma de pereza. Del poder aprendemos a delegar el trabajo; y en el consumo, nos adiestramos en la redistribución de la riqueza a sus poseedores, como si fuésemos apenas un afanado eslabón perdido entre el dinero que cobramos y el dinero que gastamos. Pero en realidad, la laboriosidad, la nobleza del esfuerzo, la dedicación, el goce y el cuidado, el amor al trabajo bien hecho, sostienen la vida social mucho más que cualquier ley. La economía financiera disuelve el trabajo, lo que no significa que la humanidad deje de trabajar, sino que el trabajo persiste omnipresente sin ninguna de sus ventajas.

La exposición está organizada en siete secciones:

TUG OF WORK. Muchos deportes y juegos populares son representaciones simbólicas de las dificultades y los conflictos, de la lucha y del trabajo. Sokatira (Tug of war) es el nombre de un tira y afloja que esencializa una confrontación. La cuerda es la línea de tensión territorial, pero en sí misma es una configuración compleja que supone una conversión colaborativa de la frágil hebra en la fuerza del trenzado. Tug of Work (2016) rememora esa fuerza constituyente al destrenzar una cuerda reglamentaria (34 m) y convertirla en un gran diagrama orgánico.

Juan Luis Moraza. Tug of Work (2016)
Juan Luis Moraza. Tug of Work (2016)

EROSIS (OFICIOS DE GOCE). Lo que nos falta es lo que nos vincula, y lo que somos es lo que falta. El estar siendo es simultáneamente apertura y fricción, eros y erosión. Esta sección está compuesta por dos obras, ambas conformadas como figuras antropométricas. La primera, Erosis (2016, Colección Helga de Alvear), está realizada con tiza; la segunda, Erosis (burned) (2016), está realizada con madera de abedul carbonizada. Ambas están acompañadas por cuadros que funcionan como no-fondos: pizarras negras blanqueadas con tiza y cuadros blancos ennegrecidos con carboncillo. Dado que la lógica del signo exige un cierto contraste entre figura y fondo, cuando la escritura satura la imagen, eliminando el fondo, solo un borrado puede funcionar como escritura.

Juan Luis Mozara. Erosis, 2016.
Juan Luis Mozara. Erosis, 2016.

CALENDARIO DE FIESTAS LABORABLES. Un calendario con las salidas del sol y las fases lunares correspondiente al año 2016, identifica todos los días del año como fiestas del trabajo. En total 366 primeros de mayo, cada uno de los cuales incluye un aforismo que, en su conjunto, desarrolla la noción del Trabajo Absoluto.

Juan Luis Moraza. Calendario de fiestas laborables, 2016.
Juan Luis Moraza. Calendario de fiestas laborables, 2016.

REPÚBLICA. La cosa, la causa pública, refiere a un algo sobre lo que se trata y lo que constituye el espacio social. Los emblemas de esa causa incluyen obras de la serie Sufragios – como A bruit secret (2014), Ci-git l’horizont (2014), Sufragio naufragio (2014) o Artista ideal (CVA, 1980)–. Incluyen, asimismo, obras ligadas a la lógica de la participación constituyente a través del los tributos, como Democracia fiscal (2014), una obra que reproduce diez páginas de un hipotético programa de declaración de renta en el que cada ciudadano podría decidir el destino pormenorizado del 100 % de sus impuestos. También forman parte obras de la serie Retratos republicanos (2014), que personifican en mármol a diferentes cabezas atornilladores; así como algunas obras de la serie de coronas republicanas titulada crowns’n crowds (coronas y multitudes) –Inspiración, expiración, conspiración (1998-2014) o Corona para siete operarios (2014)– y algunos diseños de carteles –Campaña internacional contra la riqueza extrema (2005) o Work is (all)over (2016)–.

Juan Luis Moraza. República, 2016.
Juan Luis Moraza. República, 2016.

SOFTWARE. Las obras de esta serie (2010-14) evocan una encrucijada donde el cuerpo, el sujeto, sus herramientas, sus relaciones y sus organizaciones entremezclan sus funciones, perdiendo su identidad y fundiendo sus experiencias. Esta sección incluye pequeñas herramientas como binail (2010), dnadrill (2010) o dnascrew (2010), representaciones de órganos humanos convertidos en herramientas como I+D+i (toolcreativity) (2010), toolskin (2010) o toolbrain (2010), así como la obra Operarios (2014), propiedad de la colección del MAC.

Juan Luis Moraza. Operarios, 2014.
Juan Luis Moraza. Operarios, 2014. 

ANORMATIVIDAD. En el límite de la complejización de las leyes, conforme más se adecúan a las circunstancias concretas, las normas se singularizan hasta hacerse únicas e intransferibles. Queda entonces destituido cualquier vínculo simbólico bajo el principio de “un hombre, una ley”. Se trata, así pues, de una lógica narcisista, cuya flexibilidad no impide, sino que acrecienta, su rigor. Cientos de reglas, tomadas de diferentes contextos de medida (arquitectura, náutica, escuela, patronaje, etc.), son torsionadas hasta convertirlas en únicas. Cada una en su base especular, dentro de una estructura de casillas, forma parte de una cartografía social.

Juan Luis Moraza. Azules, 2014
Juan Luis Moraza. Azules, 2014

LA FIESTA COMO OFICIO. La fiesta universal del trabajo en un campo expandido supone una indiscernibilidad espacial, temporal, funcional y psíquica entre el trabajo y el descanso, entre el goce y la angustia, entre lo que no está prohibido y lo que es obligatorio. En esa pira, la vida entera se consume y es consumida. Forman parte de esta instalación las voces de los trabajadores absolutos, que desvelan de qué modo la destitución del trabajo –convertido en mera producción– y del ocio –convertido en inducción– condensan la historia de la humanidad en una regresión inercial. En la instalación La fiesta como oficio (2016) se han incluido Ludelfos (1999), máquina recreativa que funciona como un oráculo, Televisión set (1980), un televisor con pantalla de espejo, y Psiqheurética (2000), un juego completo de naipes, con arcanos mayores y menores, que identifica los cuatro palos de la baraja española y la francesa con los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, permitiendo todo tipo de juegos ligados a estados de consciencia.

Juan Luis Moraza. La fiesta como oficio, 2016.
Juan Luis Moraza. La fiesta como oficio, 2016.

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