Oculus de Héctor Francesch

El próximo miércoles 10 de junio tiene lugar la inauguración de la próxima muestra de Héctor Francesch en la Sala de Exposiciones de Palexco (A Coruña). Bajo el título ‘Oculus’ se esconden algunas de las últimas obras del artista, sumergiendo al visitante en un misterioso ambiente de instalaciones, escultura, pintura, dibujo y vídeo que apela a la nostalgia.

“Aunque soy pintor no suelo hablar de pintura, sino de imágenes, mi trabajo consiste en fabricarlas bajo una estética influida por lo que me ha tocado vivir. Me interesa ser un artista de mi propio tiempo, partiendo de mi experiencia vital. A priori soy fruto de la cultura de televisión, de los tebeos y los dibujos animados, del skate y los juguetes que más me gustaban, ahora experimento con las redes sociales, el exceso de información, las crisis y los avances de la tecnología. Abordo la contemporaneidad con humor e ironía, para que sea más fácil de digerir, liberándola del peso negativo que suele generar. Mi obra la planteo como una herramienta para reír, incluso cuando cuento cosas serias”.

Héctor Francesch

El artista invita al espectador a observar la realidad desde una mirada interior que combine la emoción y la reflexión. Si el arte debe transmitir sentimientos, ideas, crítica y diálogo, sus obras lo consiguen. Para ello se inspiran en los códigos de la comunicación y del diseño gráfico, pero siempre subvertidos, como reflexión de esos mismos soportes.

El artista maneja un interesante equilibrio entre forma y mensaje; utiliza las convenciones artísticas a su manera, y marca un camino al espectador para usar el arte como experiencia y compromiso. Sus obras, de una ejecución impecable podrían parecer apropiacionismos, ecos y homenajes del Pop, pero detrás de esa factura cuidada encontramos auténticas vivencias, pulsiones de lo cotidiano que generan piezas de una inquietante belleza.

La inaguración de la exposición se completa con la presentación del catálogo, que incluye textos de Susana Blas, comisaria de Oculus, y de Fernando Castro.

Oculus_Héctor Francesch

“Si bien dirán que hay una apuesta irónica y hasta humorística en algunos de estos procesos, y no lo negaré; en esta artistización de lo común y de lo desechable, la ironía se termina doblegando ante una inesperada belleza. Las instalaciones con pajitas, en su embrollo de garabatos y ocupación aérea tienen una lectura lúdica que dibujan en mi rostro una sonrisa, pero en una segunda mirada lo que me atrapa es el rotundo dibujo con volumen que fabrican en el aire, la calidad de una pieza que se acerca al minimalismo zen y se aleja de la ocurrencia y de lo grotesco.”

Susana Blas, Oculus: la mirada que se convirtió en columna de sal Texto de catálogo :: 2015

“La “nada” que Héctor Francesch convierte en obra refuerza la impresión de que el arte ya no sea otra cosa que un efecto, algo más delirante que cómico. Una suerte de imperio de las flow experiences, de ese fluir sin dejar mucho rastro. No pasa nada, es lo mismo, lo hemos pasado bien. Insisto, un infantilismo complaciente, como si solamente tuviéramos que esperar más regalos, chucherías, juguetitos de plástico o sencillamente una canción de cuna. En el momento del éter estético nadie parece incomodarse con las raciones glamourosas de cosas que están completamente desordenadas. Tenemos, como advierte Héctor Francesch, que aprender de nuestros errores, aunque sea dándonos unas cuantas costaladas, a la manera del skater.”

Fernando Castro, Touché “for nothing”. Mediaciones en torno a la “pintura sin pintura” de Héctor Francesch, ironista de precisión Texto de catálogo :: 2015

 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.