Oier Iruretagoiena expone en CarrerasMugica

"en #Arte en País Vasco/Exposiciones/Galerías"

CarrerasMugica presenta a partir del 6 de junio y hasta el 30 de julio, Hezur Berriak (Nuevos huesos), 2ª exposición de Oier Iruretagoiena en el estudio de la galería. El título es un claro guiño al primer proyecto presentado por el artista en el hall, Gazta-hezurra (El hueso del queso), realizado en 2015.

La mayor parte de las obras incluidas en la exposición pertenecen a la serie “Mundu gabeko paisaia” (Paisaje sin mundo), hechas a partir de pinturas que colgaron en viviendas particulares, y han sido después rechazadas. Los motivos que muestran son paisajes rurales. La elección de esa temática ha estado marcada simultáneamente por mi propio interés previo en lo rural, y por la dirección que las mismas pinturas han marcando. La gran mayoría de cuadros encontrados en diferentes puntos a lo largo de varios meses representan paisajes rurales, por lo que, si sirven los desechos como reflejo del imaginario y gusto popular, parece que lo rural ha ocupado un lugar importante.

Probablemente el pintor y el campesino vean cosas diferentes ante la misma panorámica. Donde el pintor seguramente vea un paisaje calmado y silencioso, la mirada del campesino ve infinidad de rastros y presagios en cualquier detalle, que le obligan a actuar de una u otra manera. Esas visiones no lo embelesan, su relación con el entorno es demasiado cercana. Es necesaria una distancia para recrear el campo como lugar exótico o idílico. Hoy en día sigue habiendo campos de cultivo, pero la agricultura que se podría llamar campesina ha dado paso casi por completo al monocultivo, una agricultura homogénea a grandes escalas que sigue criterios industriales y guiones preestablecidos, y que no depende de las constantes señales que obligaban al campesino a estar siempre dispuesto a moldear sus estrategias.

Desde hace más o menos una década, más de la mitad de la población mundial vivimos en áreas urbanas, con la previsión de que esa tendencia vaya en aumento. El futuro siempre es incierto, pero ahora parece que hemos renunciado a imaginarlo como un lugar mejor que el presente. Günther Anders en los años cincuenta ya planteaba que nos hemos hecho pequeños respecto a nuestro propio desarrollo técnico. El progreso era sinónimo de prosperidad, y ahora la prosperidad se ha vuelto amenaza. Nuestra relación con esa amenaza parece ser de preocupación por una parte, y también de fascinación por otra, como se refleja en la gran cantidad de distopías futuras que encontramos en la cultura actual; en el cine, las teleseries, etc. Las utopías parecen ahora empezar a proyectarse en el pasado.

Esa problemática es el paisaje de fondo que me acompaña en el proceso de estas piezas, que en el día a día del estudio es una conversación constante con las piezas, componiendo a base a cortar y ensamblar trozos de pinturas. Hay un claro gesto violento en ello, al tratarse de obras únicas y no reproducibles. En los resultados finales quedan al descubierto las marcas de cortes, costuras y pliegues, evidenciando el aspecto performativo del proceso.

La exposición se completa con las esculturas de la serie “Bird & Bone”, ensamblajes hechos a partir de la conjunción de copias de un fémur humano y de partes de una figura sintetizada de pájaro, y “Cold Ears”, compuesto a partir de copias de una oreja. Ambas juegan con ponernos delante elementos que podemos sentir propios, de nuestro propio cuerpo.

SOBRE EL ARTISTA

Oier Iruretagoiena (Errenteria, 1988) se licenció en Bellas Artes por la EHU-UPV en 2011, y desarrolla su trabajo a medio camino entre la escultura, el sonido y el texto. En 2018 completó el programa de residencias WIELS de Bruselas, y recientemente ha participado en las siguientes exposiciones colectivas: la muestra sin título comisariada por David Bestué en Halfhouse (Barcelona, 2018), “Bi Dos Two” en Azkuna Zentroa (Bilbao, 2018), “Cale, cale, cale! Caale!!!” en Tabakalera, comisariada por Juan Canela (Donostia, 2017), y “Otzan”, en la galería Elba Benítez (Madrid, 2016), así como en el programa “LaPublika” de Consonni (2016).

Comentarios

"Lo último en #Arte en País Vasco"

Ir