Poner recto un “mondrian” y otras piezas de catálogo

"en #Arte en Asturias/Exposiciones"

El trabajo de Misha Bies Golas se desarrolla a través de objetos encontrados o traídos de la realidad que, sin renunciar a su identidad, podrían ser una y mil cosas distintas. Más que representar, su trabajo consiste en seleccionar y relacionar objetos fuera de su contexto normal. Objetos que en la sala de exposiciones, una vez asociados los unos con otros, se tornan extraños, pudiendo parecer cómicos a la vez que herméticos.

PROTOCOLO (S) | Guillermina Caicoya

Comisario: Alfredo Aracil 1ª FASE Misha Bies Golas | Poner recto un “mondrian” y otras piezas de catálogo

22 de mayo de 2015 al 30 de junio

De manera grandilocuente, las vanguardias históricas situaban el primer punto de su programa estético en la cancelación total de la distancia entre vida y arte. Más modesto tanto en los materiales empleados como en los gestos que articulan su estrategia, Misha Bies Golas parece conformarse con subrayar la inadecuación radical que media entre vida y arte. Así, la polisemia de la palabra “catálogo”, usada en el mundo del arte y también en el trabajo diario del sastre, sirve al artista para jugar de forma paradójica con distintas estructuras formales que hacen referencia a un muestrario de movimientos artísticos como el constructivismo o la pintura y escultura minimalista, sobre los que el artista de forma indirecta reflexiona.

Puestos a comprender el funcionamiento de sus trabajos más allá de la materialidad misma que prometen, merece la pena recordar cómo las cosas, una vez convertidas símbolos, dejan de tener un significado único, pasando a depender del contexto. Su significado es, pues, posicional: tal y como sucede en la serie de ensamblajes que el artista utilizar para jugar con el emplazamiento y las disposición de las cosas en el espacio o, también, en los conjuntos pictóricos de aparentes cuadros monocromos que son en realidad libretas colgadas como cuadros o librillos de papel de fumar.

A su vez, la apropiación de textos que tocan el arte y la literatura, de Mondrian a Beuys pasando por Barthes, son muchas y heterodoxas. Y a pesar de su literalidad, como sucede con unos títulos de obras que describen neutralmente lo que son, a veces no resultan tan evidentes, sino que funcionan de forma metafórica, articulando un guiño que deja entrever una broma o un gag visual. Establecer la diferencia entre ironía y humor siempre ha sido un asunto delicado. Se puede ser gracioso mientras se es, al tiempo, crítico. La operación se gesta siempre desde una economía de medios como la que organiza el trabajo de Misha Bies Golas. Pocos objetos y gestos pequeños garantizan así máximos significados potenciales. Los chistes funcionan a partir de un principio de condensación: cuando más limpia sea la elisión operada entre las cosas, más leve sea la acción y más inesperado sea el remplazo, más profunda será también la dislocación que se opera en nuestra mente.

PROTOCOLO(S)

Es un programa de intervenciones artísticas para el nuevo espacio de proyectos de Guillermina Caicoya. Su objetivo es presentar el trabajo de distintos artistas del contexto estatal unidos a través de un concepto traido del mundo de las telecomunicaciones, que se utiliza para hablar de una serie de convenciones, disposiciones o reglas aplicadas a la hora de intercambiar información entre varios sistemas. Además de garantizar el éxito en el envío de un mensaje desde un lugar a otro, los protocolos definen cómo se estructura u organiza la información, es decir, su misma forma.

Si bien las galerías de arte han sido realmente importantes durante la modernidad a la hora de dar a conocer el arte contemporáneo, la emergencia de un tipo de propuesta artística más cercana a la investigación científica (en tanto que constituye una observación sistemática y experimental al mundo) que a la producción de objetos de las bellas artes como una pintura o una escultura, se escapa un tanto de las formas de concebir y presentar un tipo que obra que con frecuencia ha adquirido la forma de lo que en arquitectura o diseño se conoce como proyecto, donde prima un tipo de trabajo contextual y de carácter cooperativo, posible gracias a la negociación y el diálogo entre varios actores.

Poner recto un mondrian_01

Protocolo(S) pretende mostrar una serie de proyectos para un espacio concreto. Siguiendo con el lenguaje de las telecomunicaciones, se trata, en ese sentido, de articular distintas propuestas que, desde lo específico de cada una de ellas, se estructuren en un solo paquete de transferencia.

Sucesivamente, así, se irán mostrando proyectos expositivos encapsulados pero relacionados entre sí a través de una idea: el estudio de las formas de producción y exposición que hacen del arte contemporáneo un fenómeno extraño, al margen de la realidad, pero al mismo tiempo una experiencia cotidiana, que todo el mundo puede sentir como cercana.

¿Cómo se disponen las obras en el espacio? ¿Qué esquema siguen para hacer de su experiencia algo comunicable? ¿Qué papel tiene el artista en el montaje? ¿El comisario? ¿Cómo es la respuesta del espectador?

Protocolo(S) trata de comprender estas cuestiones como si de una sola pregunta se tratase. Estudiando el fenómeno de una manera holística, la idea es estudiar también el proceso como quien estudia la transformación de una palabra que, de tanto de usarla, cambia y cambia de significado. Del arte como mediación al arte de la mediación.

Enlaces: Guillermina Caicoya | Ad Hoc | Misha Bies Golas | Alfredo Aracil

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