Una Bienal en el epicentro de Galicia

"en #Arte en Galicia/Eventos/Exposiciones"

Lejos de la atención focalizada de artistas, comisarios, coleccionistas, críticos y demás profesionales del mundo artístico hacia la 56ª edición de la Bienal de Venecia que se inaguraba este fin de semana y a casi un día de distancia en automóvil se encuentra un remoto lugar en la comarca del Deza, en el interior de Galicia, en el que se sucede otro acontecimiento singular más allá de pabellones y propuestas más o menos arriesgadas de las que poder mostrar las instantáneas y opiniones que corroboren el hecho del haber estado aquí.

Si bien a escalas muy distintas, la relevancia de la Bienal de Lalín, que ahora llega a su 12ª edición, es también objeto de observaciones si pensamos en la historia del arte en Galicia. El comportamiento en la esfera artística es similar a cualquier otro sistema atendiendo a diferentes estadios, limitados y estrictamente definidos, en los que, sin embargo, los modos de actuación son comparables.

Se trata de un evento que ha reunido a no solo los artistas más destacados del panorama local, sino que ha juntado desde su primera edición, bajo el beneplácito de su mentor, Laxeiro, aún vivo en 1993, a autores que han forjado el panorama artístico gallego y han llegado más allá traspasando sus fronteras para adentrarse en la historia de un arte español aún por escribir e historiográficamente poco convulso. Haciendo un rápido recorrido por sus ediciones, se puede observar la magnitud del evento. En el transcurso de los años, han pasado por la organización personalidades como: Antón Pulido, Marisa Sobrino, Gloria Moure, Miguel Fernández-Cid, Alberto González Alegre, Manuel Rodríguez Moldes, Antón Castro, David Barro, Mercedes Rozas, Carlota Álvarez Basso o Manuel Olveira. En cuanto al listado de artistas participantes, mucho mayor en número, se encuentran tantos otros que hoy ocupan una posición sobresaliente.

La XII Bienal Internacional de Lalín ‘Pintor Laxeiro’ se inauguraba el pasado 8 de mayo [un día antes de la inauguración de la citada Bienal de Venecia] ante la observación de Ramón Mª Aller, astrónomo y matemático que residió en el edificio que la alberga y que desde su inauguración en 1989 es un museo municipal, también dedicado a Joaquín Loriga y al propio Laxeiro. Convocada y organizada por el Ayuntamiento de Lalín, este año rinde homenaje a Paco Lareo, quien ocupa el primer salón de la planta baja con las obras más importantes de su trayectoria artística.

Inauguración_web

Este primer estadio de la muestra se traspasa en el ascenso a la planta superior y, en otra dirección, a través de los vanos abiertos que acceden al que es el almacén del museo, ahora abierto para la ocasión. En todo este espacio, las propuestas escogidas por los dos comisarios de la muestra [Manolo Moldes: selección en Galicia y Guillermo Aymerich: selección resto de España y extranjero] se combinan de tal modo que son reconocibles las diferencias entre el arte que se está generando en diferentes lugares del mundo.

Sin embargo, es notable la falta de espacio para la presentación de las obras limitando su disposición y percepción, teniendo en cuenta que algunas de las obras seleccionadas procedentes del extranjero ni siquiera han podido alcanzar su destino al no haber pasado aduanas.

Independientemente de ello, artistas y obras conviven en las distintas salas. En el almacén, que ocupa dos alas laterales del patio central, se encuentran obras como las de Marcos Covela, Lito Portela, Aldin Popaja, Aarón Duval, Clara Salamanca, Weiyi Li o Yoseba Muruzabal, quien con su Totem 1 retoma el medio rural como temática, siendo una de las obras más comentadas por la impronta de lo rural en el territorio gallego y su vigente actualidad.

Willy

En el ala adyacente, el acceso a la planta superior a través de una escalera mediada por obras pertenecientes a la muestra y por una escondida estructura de madera en la galería cerrada que, por su forma y colores, recuerda a la obra de Antonio Taboada Ferradás, ‘Willy‘, artista lalinense que fue homenajeado en la VIII edición de la Bienal.

Ya en la planta superior, obras de Susana Bermejo, Álex Marco, Amelia Palacios, Vítor Mejuto, Ventura Pérez, Cipriano Chas, David Hanvald, Karel Stredy o Yang Yuanyuan ‘Nimue’. Este último también objeto de atónitas y pícaras miradas que observaban, en el único monitor, los gifs animados de tono picante presentados para la muestra.

Para muchos de estos artistas, una oportunidad para mostrar un trabajo fruto de un trabajo constante y diario, que, sin embargo, y como comentaba Manuel Moldes en el discurso inaugural, carece de un apoyo económico por parte de las instituciones que son quienes sustentan la mayor parte del sistema artístico a nivel nacional. Todo un alegato a modificar las políticas locales en el ámbito de la cultura, teniendo en cuenta que bienales como esta son las que alimentan y mantienen las bienales de escala internacional y, por ende, la biodiversidad artística.

Comentarios

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

"Lo último en #Arte en Galicia"

Ir